Hay destinos para conocer una vez. Puerto Vallarta tiene esa particularidad de convertir el primer viaje en un segundo, un tercero y, para muchos, en un ritual anual. Para los viajeros gay, el atractivo va mucho más allá de la vida nocturna: días frente al Pacífico, gastronomía, atardeceres, hospitalidad y una comunidad LGBTQ+ integrada naturalmente a la vida de la ciudad.
Todo comienza en la Zona Romántica
En el corazón del Puerto Vallarta gay está la Zona Romántica, un barrio caminable donde cafés, restaurantes, coctelería y nightlife conviven a pocas calles de Playa Los Muertos. Aquí, el día puede pasar del café a la playa y del atardecer a una cena o una noche de fiesta casi sin necesidad de transporte.
Días de playa, noches de Vallarta
Los Muertos es más que una playa: forma parte del ritmo social de Vallarta. Su zona sur es especialmente popular entre viajeros LGBTQ+, con beach clubs, música y cocteles frente a la Bahía de Banderas. Al caer el sol, la energía se traslada a la Zona Romántica, con bares, clubes y entretenimiento para distintos estilos de noche.
¿Por qué regresar?
Quizá porque Puerto Vallarta ofrece algo cada vez más valioso: la libertad de vivir las vacaciones a tu manera. Puede ser romántico en pareja, social viajando solo o una escapada entre amigos. Pride añade una celebración especial cada mayo, pero la esencia queer de Vallarta se vive durante todo el año.

Con vistas a Playa Los Muertos, Almar LGBT Luxury Resort te sitúa en un punto privilegiado para vivir esa experiencia. Lujo contemporáneo, hospitalidad, vistas al Pacífico y la cercanía con la Zona Romántica se complementan con experiencias como Mantamar Beach Club y The Top Sky Bar. Ven por el mar, la vida nocturna y la comunidad; quédate por esa forma tan particular de vivir Puerto Vallarta que siempre deja una razón para volver.











